Alveolitis: qué es, tipos, síntomas y tratamientos Guía Completa

La alveolitis es una complicación bastante dolorosa que puede presentarse después de una extracción dental. Se trata de una afección de la cavidad oral de la que hay que estar informado, ya que afecta entre al 3 y 5% de los pacientes. Como siempre, más vale prevenir que curar y como sucede con casi todas las enfermedades de la cavidad oral, la mejor arma en su contra es la prevención.

En este artículo de Dentaly.org queríamos ponerte al día sobre todo lo que tiene que ver con la alveolitis dental en caso de que surjan complicaciones por una exodoncia. Te explicaremos, qué es, cuáles son sus posibles causas, síntomas, tratamientos y cómo prevenirla.

¿Qué es la alveolitis dental?

Antes de comenzar a explicarte qué es una alveolitis es importante que sepas ciertas cosas para que entiendas bien todo el contenido del artículo

  1. Tras realizar la extracción de un diente, queda un espacio vació en el lugar donde éste iba implantado; a este espacio se le conoce como alvéolo dental.
  2. Después de una exodoncia se forma un coágulo de sangre. A partir de este coágulo se origina un tejido que permitirá el posterior desarrollo del hueso y la encía que llenarán el espacio vacío. A este tejido se le denomina tejido de granulación.

Generalmente una exodoncia —o extracción dental— es un procedimiento relativamente simple, pero no deja de ser una invasión a los tejidos de tu cuerpo. Por eso, como paciente, debes tener presente algunas consideraciones durante tu proceso de cicatrización.

La alveolitis dental es la complicación postoperatoria más común que puede desarrollarse después de una extracción dental. Como ya hemos dicho, puede afectar entre al 3 y el 5% de los pacientes después de una exodoncia.

extracted tooth recovery
Sitio de una extracción reciente

Después de que el odontólogo realiza una extracción, se espera que en el lugar que ocupaba el diente se forme un coágulo de sangre. Este coágulo ayudará a proteger el hueso y demás tejidos del sitio de la extracción.

La formación del coágulo es la primera etapa en una serie de pasos necesarios para la formación de un nuevo tejido.

La alveolitis se desarrolla cuando el coágulo de sangre no se forma completamente o, por alguna razón, es desalojado de su lugar antes de que el tejido de granulación se haya desarrollado. Esta situación deja expuesto el hueso y, por tanto, éste queda predispuesto a una infección.

Esta alteración causa un intenso dolor en el lugar de la extracción que puede expandirse a otros lugares de la boca y parte de la cara. Por esta razón, el odontólogo debe tratarla cuanto antes. Pero no te preocupes: a pesar de su frecuencia, si se cuida adecuadamente no representa un problema grave y se cura en unos 7 a 15 días después del procedimiento.

Además del fuerte dolor que produce, la mayor consecuencia de esta infección tras la extracción si se trata rápidamente no es más que un retraso en el tiempo de cicatrización.

La mayor incidencia de alveolitis se da después de la extracción de las muelas del juicio retenidas, con una frecuencia de aparición entre el 20 y el 30 % de las extracciones. Diez veces más que en el resto de las exodoncias.

Tipos de alveolitis

Podemos clasificarla en dos grandes grupos:

  1. Alveolitis húmeda.
  2. Alveolitis seca.

Alveolitis húmeda

Cuando hay una alveolitis húmeda, el alveolo no está vacío y presenta algún tipo de tejido en su interior que causa irritación al alvéolo dental. Este tipo de alveolitis puede a su vez dividirse en dos subgrupos:

  • Alveolitis húmeda supurativa: es una infección del coágulo y del alvéolo.
  • Alvéolo sangrante: Consta de un exudado abundante por reacciones a cuerpos extraños en el interior del alvéolo, como restos óseos, dentarios, empastes, etc.

Alveolitis seca

Se define como una inflamación del alvéolo. Durante un cuadro de alveolitis seca, el alveolo dental se encuentra vacío. Es posible observar el hueso de la cavidad. No hay salida de material purulento y se caracteriza por un intenso dolor.

La alveolitis seca también es conocida como alveolitis seca dolorosa, alveolalgia, osteomielitis, osteítis alveolar, entre otras. Debido al intenso dolor que produce es en la que nos centraremos sobre todo en este artículo.

¿Cuáles son las causas de una alveolitis?

Alveolitis y el tabaco
Fumar puede aumentar hasta en un 500% la posibilidad de que desarrolles una alveolitis seca.

Aunque su causa aún no se ha logrado definir con exactitud, se considera como una afección con múltiples agentes.

Como una hipótesis, parece que tanto los mecanismos fibrinolíticos bacterianos como el propio organismo del paciente colaboran en el desarrollo de la alveolitis, especialmente de la seca.

Como anotamos anteriormente, muchas veces la alveolitis húmeda es la respuesta a un cuerpo extraño dentro del alvéolo dental. Así que en estas situaciones, se ha establecido más claramente la causa que en el caso de la alveolitis seca.

Como ya hemos mencionado, el alvéolo seco se origina por el desalojo o la no formación del coágulo de sangre después de una exodoncia. Aunque en la mayoría de los casos no es posible establecer si el coágulo fue desalojado o si simplemente no se formó.

Dado que no se conocen las causas reales, la forma en la que influyen los factores de riesgo en el desarrollo de la alveolitis seca son solo teorías más o menos acertadas.

Entre los factores que se consideran que podrían aumentar las posibilidades de sufrir una alveolitis seca están:

  • Una mala higiene oral.
  • Infecciones preexistentes
  • Uso de anticonceptivos orales —por su contenido de hormonas dificultan la formación adecuada del coágulo de sangre—.
  • Falta de cuidado adecuado con la herida
  • Fumar —el tabaco aumenta en un 500% las posibilidades de desarrollar la alveolitis dental con respecto a pacientes no fumadores. El humo del tabaco contiene gran cantidad de químicos que pueden contaminar la herida y retrasar su curación, además de deteriorar la formación del coágulo de sangre—.
  • Dificultad de la extracción o trauma quirúrgico —hay más probabilidad de desarrollar una alveolitis cuando se realiza una cirugía, en la que hay gran trauma en el tejido, que cuando se realiza una extracción simple. Esto explica el mayor porcentaje de sufrir una afección de este tipo cuando se extraen las muelas del juicio.
  • Inexperiencia del cirujano.
  • Inadecuada irrigación intraoperatoria.
  • Inmunosupresión.
  • Más común en mujeres —en relación 5:1 en comparación con los hombres, situación que puede estar relacionada con los ciclos hormonales—.
  • Técnicas de anestesia
  • Extracción de un diente inferior —especialmente el tercer molar—.
  • Enfermos crónicos.
  • Enfermedad periodontal.
  • La edad del paciente.

Cuando no se forma el coágulo se expone la superficie del hueso alveolar, lo que facilita la colonización de bacterias, sufrir un daño parcial y superficial del hueso y los tejidos adyacentes, y subsecuente a eso, infección y complicación del cuadro clínico.

Síntomas de una alveolitis

Imagen mujer calmando el dolor
Un dolor tormentoso después de una extracción

Una alveolitis seca se caracteriza por un intenso dolor postoperatorio, agudo y fuerte, en y alrededor del alvéolo dental, que es difícil de controlar incluso con analgésicos potentes.

En algunas ocasiones tanto el alvéolo seco como el húmedo pueden causar mal aliento o halitosis por el depósito de materiales extraños en el lugar de la exodoncia o por la resequedad del mismo.

Se inicia entre el primer y tercer día después de la exodoncia, y aumenta al comer o beber. Persiste durante varios días y puede llegar a producir halitosis y mal sabor de boca.

En los primeros estados del cuadro se sienten las ligeras molestias de una exodoncia normal. Luego, se presenta una leve mejoría, que en cuestión de 24-72 horas empeora a un dolor agudo.

En muchas ocasiones el dolor se puede expandir al oído, la cabeza y la garganta. Se estima que tiene una duración entre 10 y 15 días después de la exodoncia.

A la exploración clínica se observa un alvéolo desnudo, con las paredes del hueso expuestas por la pérdida total o parcial del coágulo que debería ocupar el lugar de la extracción.

¿Es tu dolor el normal después de una extracción dental? ¿Cuándo debes preocuparte?

Podrías preguntarte si el dolor que presentas después de una exodoncia es normal o si estás presentando una afección como la alveolitis.

Durante el proceso normal de una extracción se presenta una molestia o dolor moderado que puede durar hasta 48 horas aproximadamente, a medida que disminuye. Este dolor cede con el uso antiinflamatorios simples como paracetamol.

Cuando se forma una alveolitis, el dolor en lugar de disminuir aumenta, aún pasadas las 48 horas, hasta convertirse en algo casi insoportable. El dolor es tan fuerte que puede llegar a alterar tu sueño. No cede con el uso de medicación.

En la siguiente tabla podrás observar las diferencias en los síntomas entre la alveolitis seca y la húmeda.

Síntomas de la alveolitis secaSíntomas alveolitis húmeda
Dolor intenso, que puede alterar el sueñoDolor entre severo y moderado
Continuo, aumenta con la ingesta de alimentosPuede ser provocado o espontáneo
Alvéolo vacíoAlvéolo con tejido
Hueso expuesto totalmenteFondo del alvéolo sucio, con tejido neurótico y abundante exudado
No disminuye con analgésicos y antiinflamatoriosTiene mejor respuesta a los medicamentos
Mal olorCoágulo disgregado, violáceo oscuro
LinfadenopatíasInflamación de la encía
Malestar generalizado, dolor incapacitantePuede no presentar molestia generalizada
No suele haber mal sabor de bocaMal sabor de boca
HalitosisHalitosis

Tratamiento de la alveolitis

Imagen de tratamiento odontológico en el gabinete dental
En caso de que sospeches de una alveolitis lo mejor será siempre visitar a tu dentista

El dolor de una alveolitis dental solo empieza a disminuir cuando el dentista limpia la herida y prescribe los medicamentos necesarios, tanto en el caso de una alveolitis húmeda como en el caso de la seca.

Por desgracia, como en el caso de la alveolitis seca no se conocen sus causas reales, su tratamiento se resume principalmente al control paliativo del dolor durante la curación, acompañado del uso de antiinflamatorios.

Algunos profesionales optan también por el uso de antibióticos, para evitar una infección secundaria del alvéolo dental.

Al visitar a tu dentista, el odontólogo anestesiará la zona afectada, retirará cualquier material extraño que pueda haber caído dentro del alvéolo dental y lo irrigará con una solución salina, anestésica o suero fisiológico estéril.

Algunos odontólogos fuerzan el sangrado del alvéolo, mediante un curetaje, para permitir la formación de un nuevo coágulo. Se recetan analgésicos fuertes y se dan instrucciones al paciente para que se irrigue diariamente con solución salina.

Otros profesionales aconsejan la colocación de medicamentos intraalveolares, siendo los apósitos a base de eugenol los que producen un alivio más rápido del dolor, aunque aumentan el tiempo de curación por su efecto irritante.

El eugenol se coloca en el alvéolo dental con una torunda de algodón. El paciente debe volver para repetir el tratamiento, si es necesario. En casos graves, puede ponerse un apósito diario, y comenzar a ampliar el período entre tratamientos en la medida que cicatriza el alvéolo y disminuye el dolor. El objetivo es controlar y reducir el dolor.

Debes tener en cuenta que no existen más tratamientos que los que disminuyen el dolor mientras el organismo se cura. Esta es la razón por la que la mejor opción es la prevención.

Tratamientos caseros para la alveolitis seca

Lo mejor que puedes hacer si sospechas tener una infección de este tipo es visitar a tu odontólogo. No obstante, hay ocasiones en las que la cita podría retrasarse por alguna razón. Por este motivo, a continuación te daremos algunas recomendaciones que puedes poner en práctica en tu casa y tal vez te ayuden a mejorar el dolor mientras esperas la cita con el dentista:

  • Aceite de clavo de olor: a este aceite se le han reconocido capacidades antisépticas y antiinflamatorias. También es uno de los componentes del eugenol, una de las sustancias utilizada por algunos odontólogos en casos de alveolitis seca. Aplica un poco con la ayuda de un bastoncillo de algodón dentro de la cavidad de tu extracción.
  • Enjuagues de agua con sal: esta solución también es conocida por su poder antiinflamatorio. Haz gárgaras —sin hacer demasiada fuerza— de agua tibia con sal, o simplemente déjala un momento en el lugar de tu extracción, una o dos veces al día.
  • Compresas con bolsas de té: el té contiene sustancias analgésicas, presionar cuidadosamente una bolsa de té sobre tu herida puede proporcionarte algo de alivio del dolor.
  • Compresas frías: el hielo y el agua fría tienen un efecto anestésico sobre los nervios, lo que reduce el dolor. Moja una toalla con agua gría o simplemente aplícate algo de hielo, cubierto con una gasa, sobre el sitio de la lesión, repite cada 30 minutos durante 5 minutos.

A continuación te dejamos un video con éstos y otros remedios caseros que pueden ayudarte a mejorar tu dolor:

La alveolitis seca es una dificultad común que surge después de la eliminación de un diente y se caracteriza por provocar un dolor fuerte. Se produce cuando se forma un coágulo de sangre en una cavidad hueca a causa de la extracción de un diente, ya que al disolverse, deja el nervio y el hueso expuesto a los fluidos, los alimentos y el aire. La alveolitis seca es también conocida como osteítis alveolar.

Fuente: http://www.guiatucuerpo.com/remedios-caseros-alveolitis-seca/

Complicaciones de una alveolitis

Cuando la inflamación sobrepasa las paredes del hueso alveolar, estaríamos ante una osteítis localizada. El cuadro de esta afección se debería normalizar entre los 7 y los 15 días luego de la exodoncia, especialmente se si están usando antiinflamatorios y medidas locales. Si esto no sucede es necesario volver al dentista para evaluar una osteomielitis o infección en el hueso derivada de la extracción.

¿Cómo prevenir una alveolitis seca?

brushing teeth
La mejor forma de prevenir es con una adecuada higiene oral

Aunque no hay grandes diferencias, existen pacientes que pueden, de entrada, tener algún tipo de predisposición por desórdenes vasculares o hematológicos, osteonecrosis por radioterapia, osteopetrosis, etc. Estos casos los evaluará el profesional por medio de una adecuada historia clínica.

Aún así, hay algunas técnicas a tener en cuenta al realizar una extracción, que pueden ayudarte a disminuir la posibilidad de aparición de una infección de este tipo.

Reduce, en cuanto sea posible, los factores que se han determinado pueden influir de alguna manera en el desarrollo del cuadro: una mala higiene oral, infecciones existentes como pericoronitis y enfermedad periodontal.

El primer paso para prevenir el desarrollo de una alveolitis es mantener tu cavidad oral lo más limpia y libre de bacterias posible. Esto se logra mediante una adecuada técnica de higiene oral. Un buen cepillado y el uso del hilo dental son, en principio, la regla infalible contra la mayoría de problemas de tus dientes.

Si tienes problemas con el uso del hilo y el cepillo dental, tal vez el uso de un irrigador bucal sea una buena opción para ti.

Evita cualquier actividad que pueda ocasionar un trauma en la herida. Éstas podrían incluir sorber con una pajita, escupir con fuerza o demasiadas veces, hacer enjuagues o gárgaras fuertes los dos primeros días. Estos esfuerzos pueden desprender el coágulo.

Previene alimentos duros que puedan aumentar el daño en la herida al comer. No fumes por lo menos 24 horas antes y 48 horas después del procedimiento.

Si usas algún medicamento anticoagulante o antiagregante como la warfarina o la aspirina, habla con tu odontólogo para determinar qué hacer con tu medicación regular y minimizar el riesgo. En muchas ocasiones una interconsulta con tu médico de cabecera será necesaria antes de realizar la exodoncia.

Después de tu extracción el dentista seguramente te dará una serie de consejos caseros. Estos podrán incluir beber mucha agua, no cepillarse cerca del lugar donde se ha hecho la cirugía durante las primeras 24 horas y usar enjuagues bucales antibacterianos.

Para la prevención de esta afección dental también se han estudiado agentes antifibrinolíticos, lavados, antisépticos y antibióticos. Los lavados con solución salina han demostrado una reducción en la ocurrencia de alveolitis. Otros cuidados, como el uso de guantes estériles en lugar de guantes limpios no han demostrado disminución en su incidencia.

Posiblemente los fármacos que más éxito han representado en la prevención de la alveolitis son los antisépticos y los antibióticos, como la clorhexidina. Así que unos cuantos enjuagues antes y después de tu extracción, para reducir el número de bacterias, podrían ayudarte bastante.

Si sigues apropiadamente las recomendaciones de tu dentista puedes estar tranquilo de que se reducirá de manera significativa la probabilidad de que desarrolles de una alveolitis, tanto húmeda como seca, y podrás tener un adecuado proceso de cicatrización después de la extracción del diente.

Pregunta a tu dentista en caso de tener alguna duda, tanto antes como después del procedimiento. Infórmale debidamente sobre tus hábitos e historia clínica. Recuerda que el mejor tratamiento es la prevención.

A continuación te dejamos un vídeo que resume qué es la alveolitis y su tratamiento.

La alveolitis seca es un proceso en el alveolo óseo que se puede producir tanto en extracciones dentales como en la colocación de implantes dentales, es un proceso muy doloroso para el paciente. El Dr.Sanchez especialista en implantologia y estética nos describe en este video todo las causas y síntomas de la alveolitis seca, así de porque se produce y la forma de solucionarlo después de una extracción dental.
La alveolitis es un proceso que se produce en el alveolo del diente por la rotura o no formacion del coagulo necesario para la cicatrización.
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