Absceso Dental: cómo curar un flemón con rapidez

Si estás leyendo este artículo es posible que tengas un absceso dental —popularmente conocido como flemón—. O conozcas a alguien que lo tenga. O simplemente estás buscando información sobre este tipo de infección bucal.  En cualquier caso: tranquilo. En Dentaly te hemos preparado el artículo más completo de la red sobre este tipo de afección dental para que conozcas en detalle qué es un absceso dental, sus síntomas, cómo bajar un flemón o  los diferentes tratamientos que se pueden aplicar en cada caso. Además, te vamos a dar una serie de  consejos para que evitar los abscesos. ¿Comenzamos?

¿Qué es un absceso?

Absceso dental

Vamos a empezar por lo general para que entiendes lo particular: un absceso es una bolsa llena de pus que se forma debido a una infección de tipo bacteriana. Puede presentarse en cualquier área del cuerpo y puede ser interno o externo.

¿Qué es un absceso dental o flemón?

Un  flemón o absceso dental es una acumulación de pus a causa de una infección de origen bacteriana que se inicia en el interior de la pieza dental, en la zona de la pulpa dentaria. Por lo general, un flemón dental es el resultado de una caries que no se trató de la forma adecuada, de una infección de muela o de una fisura en la pieza dental que da paso a las bacterias, que se van acumulando hasta que hay una infección.

Se trata de un proceso  inflamatorio bastante doloroso. En el caso de los abscesos dentales tanto las encías como las piezas dentales se encuentran en riesgo, ya que puede llega a haber erosión en la estructura que sostiene el diente, que es lo que se conoce como estructura periodontal. Además, un absceso dental puede llegar a dañar la estructura ósea de la mandíbula ocasionando otros daños mayores irreparables. En los casos más extremos, es posible que haya incluso que extraer el diente o la muela.

Tipos de absceso dental

Los principales abscesos que se presentan en la boca son tres: el absceso gingival, absceso periapical y absceso periodontal. La diferencia entre cada uno está relacionada con el sitio en que se origina la acumulación de pus.

  • Absceso gingival
  • Absceso periodontal
  • Absceso periapical

 Absceso gingival:

Este tipo de absceso dental se conoce comúnmente como absceso de encías. ¿La razón? Se origina en el tejido superficial  que se encuentra en el borde donde se unen  las encías con los dientes. Este tipo de absceso suele darse por un deterioro de la encía por causa de un factor externo, como por ejemplo un palillo que se ha clavado en la encía o que los restos de alimentos se introduzcan por el borde de la misma.

Un absceso gingival puede ser  relativamente sencillo de tratar si es detectado a tiempo, lo que ayuda a una pronta recuperación. Pero en el caso de no ser detectado y tratado a tiempo, este tipo de absceso puede avanzar y convertirse en un absceso periodontal y ocasionar un daño más grave en la cavidad oral.

Absceso periodontal:

Los abscesos periodontales se originan de forma más profunda, en lo que se conoce como bolsillos de las encías —el espacio de separación que hay entre la encía y el diente—. Al ser un lugar en el que se imposibilita el drenaje de líquido purulento, el absceso periodontal se va extendiendo hacia el tejido adyacente incluyendo el hueso de la mandíbula.

Absceso periapical:

Este tipo de absceso se origina en la pulpa de las piezas dentales. Por lo general se produce a causa de una infección en la muela, una caries dental  o un diente o muela agrietada en donde el esmalte está dañado y permite el paso de bacterias que atacan el tejido blando en el interior del diente, que recibe el nombre de pulpa. Esa es la razón principal por lo que a este tipo de absceso también se le conoce como pulpitis.

El líquido purulento en este tipo de infección puede aparecer en el borde de unión entre la encía y el diente, pero por lo general se observa en el tejido adyacente al diente, que presenta gran inflamación. Es muy frecuente ver abscesos en las muelas del juicio o cordales ya que debido a su localización son un poco más difíciles de limpiar. También es más complicado para el especialista detectar la presencia de caries tempranas en ese lugar.

¿Por qué salen los abscesos dentales?

Absceso dental
Absceso dental por traumatismo

En la boca se acumulan muchas bacterias. Si después de comer o de dormir no nos lavamos bien los dientes ese número de bacterias se acumula y se convierte en placa dental. Por lo general, las infecciones en los dientes se empiezan a desarrollar cuando la placa dental produce un ácido, que a su vez descompone el tejido de los dientes y de las encías.

La causa más común de los abscesos de un flemón en la boca es una caries que no ha sido tratada y se extiende causando una infección en la muela o en otra pieza dental.

La infección también puede deberse a otros factores como:

  • Cepillarse los dientes con un cepillo muy duro que raspa las encías y el esmalte.
  • Gingivitis o inflamación de las encías.
  • Pieza dental fisurada o agrietada.
  • Trauma en un diente o en las encías.
  • Dificultades en tratamientos de conducto, extracción o colocación de implantes dentales.
  • Acumulación de comida entre las piezas dentales y las encías.

Los pacientes que llevan una mala higiene de la boca son los más propensos a sufrir un flemón en la boca o absceso dental. ¿La razón? La placa se va acumulando y produciendo ácido sin que el paciente se dé cuenta, y al presentarse cualquier lesión en las piezas dentales o en las encías se forma el cóctel perfecto para que las bacterias puedan entrar a la cavidad e iniciar una infección.

Esto también ocurre con las personas que poseen un sistema inmune débil, ya que son más propensas a desarrollar una infección, todavía en mayor medida si su higiene bucal no es la adecuada. Puede ocurrirles a pacientes que tengan diabetes, o se encuentren recibiendo tratamientos médicos fuertes como la quimioterapia.

Todos estos escenarios son posibles causas, ya que ninguno por sí solo es capaz de causar en sí un absceso dental, pero hacen que aumente el riesgo de sufrir una infección.

Absceso dental: síntomas

Por lo general, uno de los primeros síntomas de un flemón dental es un dolor intenso en la boca que incluso dificulta mucho comer.

Los signos y síntomas específicos que se presentan durante un flemón en la boca son:

  • Dolor fuerte, continuo y pulsátil.
  • Dolor intenso al tocar la pieza dental.
  • Aumento de dolor al ingerir alimentos o líquidos fríos o calientes.
  • Incomodidad para comer.
  • Sabor desagradable (amargo) en la boca, debido al drenaje del líquido purulento.
  • Mal aliento, a causa de la infección.
  • Inflamación y enrojecimiento de las encías y de la cara.
  • Sensibilidad y sangrado en las encías.
  • Perdida de color en la pieza dental y se nota un poco floja.
  • Presencia de un pequeño bulto dentro de la cavidad oral.

Signos y síntomas más graves que indican complicaciones en el flemón dental:

  • Dolor de cabeza.
  • Náuseas.
  • Diarrea.
  • Fiebre.
  • Nódulos linfáticos inflamados.
  • Dolor que se extiende por todo el lado de la cara en donde se encuentra el diente afectado.
  • Trismo o dificultad para abrir la cavidad oral.
  • Disfagia o dificultad para tragar o respirar.
  • Agotamiento general.

Este tipo de síntomas por lo general suelen ser repentinos. El dolor puede originarse en unas pocas horas  y convertirse en insoportable.

El paciente puede presentar un dolor de muelas que desaparece para luego empeorar. Como el paciente lo deja pasar y la pulpa del diente no se regenera, se destruyen los nervios y no se experimenta más dolor. Después de que la infección se haya propagado por la pieza dental muerta hacia las encías y el tejido adyacente, los síntomas reaparecen y ya el daño es mucho mayor.

Lo ideal es visitar al especialista en cuanto se sientan los primeros síntomas de dolor. De esta forma se evita las complicaciones del flemón dental.

¿Cómo es un diente con flemón?

inchazón por absceso
Hinchazón por absceso dental

No todo absceso dental se puede observar a simple vista desde el exterior.  Los flemones pueden ser internos y el paciente solo va a sentir el dolor.

  • En caso de ser externos aparecerá un pequeño bulto que luego puede ir aumentando de tamaño. Las encías adyacentes se inflaman y se vuelven de color rojo intenso.
  • En el caso de un flemón dental interno no se aprecia ningún tipo de bulto pero la cara se suele inflamar y presentar mucho dolor.
  • En ambos casos también los nódulos linfáticos se suelen inflamar en respuesta a la infección.
  • Lo recomendable es acudir al especialista cuanto antes.

 Diferencias entre un absceso dental agudo y uno crónico

Los signos y síntomas mencionados con anterioridad son los típicos de un absceso dental agudo donde la infección suele propagarse con mucha rapidez y causar mucha incomodidad en el paciente, debido principalmente al fuerte dolor.

En el caso de que sea crónico, suele ser un absceso dental sin dolor. ¿La razón? La infección va creciendo lentamente y puede que el paciente no sienta ninguna molestia. El afectado no se da cuenta que presenta un absceso y solo se da cuenta si se realiza una radiografía de la boca. Por lo general, este tipo de flemones son los abscesos periapicales, que se van diseminando de forma gradual por medio de la raíz de la pieza dental hacia los tejidos adyacentes.

¿Qué es una fístula dental?

Es un flemón periapical en un estado más avanzado. Como hemos dicho, el absceso periapical provoca que se vaya diseminando la infección de forma gradual por medio de la raíz de la pieza dental hacia los tejidos adyacentes. Entonces el pus puede ir creando un conducto por medio del hueso y el tejido. Eso es precisamente lo que se conoce como fistula dental, que permite que el líquido purulento drene y se presencie un bulto o grano en la cavidad oral. Al pasar esto puede aparecer un sabor desagradable en la boca fruto de la infección.

¿Cómo curar un flemón?

Lo primero que debes hacer al sentir dolor o inflamación en la boca es visitar rápidamente a un especialista. Lo importante es conseguir que la infección no se extienda. Par esto hay que considerar que:

  • Sin importar el tipo de flemón, es necesario drenar todo el pus del absceso que se ha ido acumulando y eliminar así la causa de la infección.
  • El método que se va a utilizar va a depender del tipo de absceso que el paciente presente.
  • El especialista puede empezar realizando una radiografía de la cara para determinar hasta qué punto se ha diseminado y así poder proporcionar el tratamiento adecuado.

Por lo general,  el tratamiento para el absceso de encía  o gingival es  relativamente fácil ya que se puede drenar el flemón de pus realizando una leve presión en el lugar, como se haría con un grano. En este caso el especialista va a utilizar una sonda  pequeña para ir raspando el material que queda dentro del absceso tras retirar el pus. Otra forma es realizar una incisión pequeña en la encía para poder tener acceso al área que se encuentra infectada. La intervención corre a cargo de un especialista.

Mientras que la infección no se haya extendido hacia la estructura periodontal, el paciente no necesitará ningún otro tratamiento después de haber retirado todo el tejido infectado. Sin embargo, un antibiótico para infección dental podría ser muy útil para ayudar a la recuperación.

Casos que se pueden presentar:

  • En caso de presenta un flemón en la encía que se rompe y drena por sí solo, ciertamente el dolor y el malestar va a disminuir, pero no quiere decir que la infección se ha eliminado, el paciente debe acudir de igual forma al especialista para recibir una limpieza y el tratamiento adecuado de la zona.
  • En caso de presenta una fístula en las encías a causa de un absceso periodontal, el especialista debe introducir una delgada sonda por el orificio, para luego tomar una radiografía con la sonda en el lugar y determinar la fuente de infección para poder drenar todo el
  • Si se presenta un absceso periapical, se puede realizar un tratamiento de conducto. En este caso el especialista debe perforara a través de la corana de la pieza dental de forma que pueda tener acceso a la cámara pulpar que se encuentra afectada. Una vez ahí se debe drenar todo el contenido purulento, realizar una limpieza de la cavidad y desinfectar.
  • En ocasiones el especialista puede ensanchar el conducto radicular con pequeños implantes para que sea más fácil de rellenar, pero es un proceso más delicado que se toma tiempo.

Para realizar el tratamiento conducto puede que el paciente tenga que asistir a varias visitas con el especialista, en especial si la pieza dental afectada en un molar o un premolar, ya que estas piezas cuentan con dos raíces por lo que puede presentar 1 o 2 conductos radiculares. Entre cada visita el especialista tapa la cavidad con una pasta especial con antibiótico y aplica un relleno de forma temporal.

En la última visita el especialista procede a eliminar el relleno temporal  y comprueba que no queda infección. Si la infección se ha eliminado por completo el especialista aplica un relleno permanente. La colocación de una corona dental va a depender del  daño que tenga el diente.

Complicaciones de un flemón: la extracción dental.

En los tratamientos de absceso periodontal y periapical, si se ha extendido la infección hacia la mandíbula o hacia el ligamento periodontal, puede requerirse una extracción de una o más piezas dentales dependiendo del daño. En cualquiera de los casos, la extracción dental será siempre la última opción y solo se debe realizar si el especialista considera que el hueso se encuentra muy erosionado y no es capaz de sostener los dientes.

En el caso del tratamiento de absceso periodontal, el especialista debe comenzar realizando una limpieza profunda del bolsillo de la encía para evaluar el alcance que ha tenido la infección dental. Las radiografías también son una alternativa para determinar cuál es el nivel de la infección.

absceso dental exámenes
Revisión odontologica

Casos de abscesos dentales que pueden requerir una extracción:

  • El absceso dental puede causar que la pieza se afloje. Para este caso la extracción del diente es la solución.
  • Una extracción dental también puede ser necesaria en caso de que ocurra una re-infección después de que se haya removido el absceso dental, o en caso de que se origine una infección en un diente que ya ha pasado por un tratamiento conducto.

Este tipo de tratamiento se realiza por lo general con anestesia local. Si el tratamiento dura más tiempo se administrará una anestesia general.

Antibióticos para flemón dental

La administración de antibióticos dependerá de la gravedad del absceso. Por lo general, este tipo de antibióticos solo son indicados en caso de fiebre o si se determina que la infección se ha extendido. Después de drenar el pus del absceso dental, es posible que los pacientes puedan controlar el dolor con analgésicos como el paracetamol o ibuprofeno. El especialista también puede recomendar descanso y dietas suaves por unos días tras elimar el absceso dental.

Cómo controlar el absceso dental en casa

Como hemos dicho, la mejor decisión es acudir cuanto antes a un especialista para que trate la infección. Pero a veces, no es posible concertar tan rápido una cita con el odontólogo. Para estos casos existen diversas maneras que el paciente puede realizar para disminuir un poco el dolor y ayudar a que la infección no se extienda.

El mejor analgésico para calmar el dolor es el ibuprofeno y en segundo lugar, el paracetamol. En caso de que el paciente considere que uno solo no es efectivo, puede tomarlos en combinación, sin superar las dosis máximas que indicadas en el prospecto.

Otras maneras de disminuir el dolor de un absceso dental:

  • Realizar gárgaras con agua con sal a temperatura media.
  • Evitar consumir alimentos o bebidas muy frías o muy calientes.
  • Consumir una dieta suave.
  • Evitar utilizar hilo dental en el área adyacente a la inflamación.
  • Utilizar un cepillo de dientes con cerdas suaves.

La infección de un absceso dental puede propagarse rápidamente y extenderse a nivel general, causando graves daños a la salud. Por eso, es recomendable que el paciente vaya lo más rápido al dentista.

Cómo prevenir los flemones o absceso dental

hombre cepillándose los dientes con cepillo eléctrico

Una buena higiene bucal es el primer paso para reducir los riesgos de desarrollar un absceso dental. Para mantener la cavidad oral en un excelente estado hay varios pasos que las personas deben seguir:

  • Cepillarse los dientes al menos dos veces al día y máximo tres, con una pasta dental con flúor. Además, se debe utilizar hilo dental para retirar la acumulación de alimento entre los dientes. Se recomienda utilizar el cepillo interdental por lo menos una vez al día.
  • Evitar el consumo de alimentos y bebidas con mucha azúcar y bocadillos entre las comidas y antes de acostarse.
  • Se recomienda lavarse la boca poco tiempo después del consumo de alimentos o de bebidas con gran contenido de azúcar o de almidón.
  • Programar visitas regulares con el especialista, en especial si se presenta una caries o cualquier problema en alguna pieza dental, para recibir tratamiento antes de que pueda formarse un absceso dental.
  • En caso de tener las cordales o muelas de juicio, en especial si no han salido de forma correcta, se debe hablar con especialista para consultar si es preferible extraerlas. Ya que los abscesos en esta zona son más comunes por su difícil acceso.

Absceso Dental: cómo curar un flemón con rapidez

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