¿Cómo lavarse los dientes? Todo sobre la técnica del cepillado

Lavarse los dientes es una de las rutinas más importantes del ser humano. No solo por estética, sino porque es el antídoto para prevenir multitud de enfermedades, tanto de la boca como del resto del cuerpo.

limpiarse los dientes
¿Dedicas tiempo todos los días para tu higiene y salud dental?

Si has llegado a este artículo es porque probablemente te estés preguntando si lo estás haciendo de la manera adecuada. Y haces bien en cuestionártelo, porque…

¿Sabías que la mayoría de las personas no sabe cómo cepillarse los dientes de forma correcta?

Así es. Y según las estadísticas es probable que tú tampoco tengas un buen hábito de higiene. Pero es normal. Es un tema lleno de mitos y desinformación.

En Dentaly queremos arrojar un poco de luz al respecto. Por eso, en este artículo te explicamos todo lo que hay que saber sobre cómo lavarse los dientes correctamente: técnica del cepillado, cuándo lavarse la boca, duración del cepillado, y un largo etcétera de interrogantes. ¿Empezamos?

 

¿Por qué es tan importante cepillarse los dientes?

Porque la boca es la puerta grande para la entrada de gérmenes a nuestro organismo. ¿Sabías que la mayoría de los problemas de salud bucodental empiezan por aquí? ¿Y que hay muchas otras enfermedades del organismo relacionadas con no lavarse los dientes de forma adecuada?

En España, el desconocimiento de la técnica de cepillado sumado a la dejadez de muchos, hacen que sea la asignatura pendiente. Según los expertos «un 12% de los españoles no se cepilla a diario y un 2,3% no lo hace nunca».Pero… ¿Y si te decimos que con un buen hábito de limpieza bucal podrías ahorrarte en el futuro miles de euros en dentistas, y mejorar tu salud en general?

No obstante, las cifras a nivel mundial son incluso más inquietantes. Según algunos estudios, el 90% de la población no se cepilla bien los dientes.

lavarse los dientes todos los días
Si sientes que no tienes el tiempo suficiente, busca la forma de incorporar el hábito a tu rutina

Como todo en la vida, lavarse los dientes es cuestión de concienciarse hasta que se convierta en un hábito casi mecánico. Y es que cepillarse los dientes como parte de la rutina diaria es una de las claves para tener una boca sana.

Por eso, no hay excusas que valgan y es muy importante mantener la práctica de higiene dental a pesar de nuestras obligaciones o compromisos diarios.

Según el Consejo de Dentistas ,el 63% de los españoles confiesa que sus hábitos de higiene dental empeoran cuando están fuera de su casa y el 21,7% afirma que directamente no se lava los dientes cuando no está en casa.

Y ese es precisamente el talón de aquiles de muchos. Hoy en día, la gente pasa más tiempo fuera del hogar: muchos comemos en la oficina, cenamos en algún restaurante o la noche se nos alarga hasta el día. ¿Has pensado en empezar a llevarte tu pequeño kit de limpieza en el bolso o maletín de trabajo?

¿Cómo lavarse los dientes correctamente?

Cepillarse bien los dientes tiene su técnica. Mucha gente piensa que da igual, que con pasarse el cepillo unos segundos cada vez, ya está. Nada más lejos de la realidad.

¿Entonces, en qué se suele fallar? Algunos de los errores más frecuentes son dejar áreas de la boca sin limpiar, no dedicar el tiempo mínimo necesario, no hacerlo cotidianamente y lo más importante: emplear una técnica de cepillado inadecuada.

Además, hay que mentalizarse de que limpiarse los dientes es una parte muy importante del bienestar general y que tenemos que crear una rutina de aseo.

Hay algunos aspectos fundamentales que hay que tener muy en cuenta para cepillarse bien los dientes:

  • Comprar un buen cepillo de dientes, uno que se adecúe a nuestras necesidades.
  • Utilizar pasta de dientes adecuada a nuestra situación bucodental.
  • Tener una correcta técnica de cepillado.

Técnica del cepillado: el arte de cómo cepillarse bien los dientes

La técnica es probablemente el aspecto más importante. Muchas personas lo hacen mal: se cepillan de izquierda a derecha, o piensan que por presionar con fuerza la placa va salir mejor.  Craso error.

Una buena técnica de cepillado conlleva 5 pasos muy simples:

  • Colocar el cepillo de dientes formando un ángulo de 45º con las encías
  • Realizar movimientos cortos y suaves desde la encía hacia el diente y no al revés
  • Pasar el cepillo por todas las superficies de cada diente. Interiores, exteriores y las que usamos para masticar. Asegurarnos de que cubrimos todos los dientes y rincones de nuestra boca
  • Posicionar el cepillo de manera vertical y moverlo de arriba hacia abajo para limpiar la parte interna de los dientes frontales.
  • Para terminar de eliminar las bacterias en la boca y tener un aliento fresco, cepillar la lengua.

En el caso de que estas indicaciones no hayan sido lo suficientemente claras, te dejamos este vídeo donde de manera visual se explica cómo hay que lavarse los dientes.

Un consejillo extra que siempre viene bien: dividir la dentadura en cuatro cuadrantes ayuda a no olvidarse de limpiar ninguna parte de la boca y dedicar la misma cantidad de tiempo a cada sector. Seguir una secuencia ayuda a que se convierta en algo mecánico.

¿ Cuánto tiempo hay que cepillarse los dientes?

Como mínimo dos minutos. La mayoría de nosotros no invertimos este tiempo en el cepillado. Por eso, la boca no queda totalmente limpia ni desprovista de bacterias.

cuanto tiempo cepillarse los dientes
Deberíamos dedicar como mínimo dos minutos cada vez que nos limpiamos los dientes

Para que nos detengamos la misma cantidad de tiempo en cada área de la boca y que no queden sectores más sucios que otros, lo más efectivo el método de dividir la dentadura en cuatro cuadrantes y dedicarle un mínimo de 30 segundos a cada uno.

Mucha gente cumple esta regla a raja tabla. Incluso los hay quienes utilizan diversas apps o el cronómetro del móvil para dedicar el tiempo necesario a cada cuadrante.

¿Cepillarse la lengua es realmente necesario?

Sí. La mayoría de los profesionales en salud dental coinciden en que es absolutamente necesario cepillarse la lengua. Las bacterias no sólo se alojan entre los dientes, también quedan impregnadas en la lengua.

cepillarse la lengua
Cepillarse la lengua es tan importante como lavarse los dientes

La anatomía de la lengua es la de una superficie irregular. Esto, facilita la acumulación de bacterias que además de quedar depositadas, es posible que pasen a nuestros dientes. Es un caldo de cultivo ideal para desarrollar tanto enfermedades bucodentales como mal aliento.

Es decir: la limpieza no está completa sin cepillarse la lengua. La higiene de esta parte de la boca es tan importante como lavarse los dientes.

Además,  todos nos gusta sentirnos con la boca fresca. Y para conseguirlo, cepillarse la lengua es muy importante para evitar la halitósis.

Consejo: te recomendamos que no te cepilles muy atrás de la lengua ya que puede producirnos náuseas. Una vez que el cepillo está colocado en la parte posterior, se debe realizar un barrido desde atrás hacia adelante.

Algunos profesionales incluso recomiendan cepillar el paladar. Al igual que en los dientes y encías, recordamos que debes raspar estas superficies de un modo suave y delicado para evitar heridas.

El hilo dental: compañero inseparable del cepillo

Utilizar un limpiador interdental como la seda dental o un irrigador bucal es muy recomendable. Son un complemento imprescindible para combatir las bacterias que se alojan entre los dientes y eliminar por completo los restos de comida.

El hilo dental es el complemento más usado. Hay hilos de diferentes grosores, y su elección depende de si el espacio interdental es grande o no.

Los enjuagues bucales también son una herramienta auxiliar para reforzar la limpieza, pero nunca debe ser un sustituto del cepillo de dientes, ni del hilo dental.

Aunque nos cepillemos correctamente, no debemos dejar de visitar al dentista al menos una vez al año para las limpiezas de rigor y las revisiones periódicas.

La importancia de elegir un buen cepillo

Mucha gente no es consciente de la importancia de elegir un buen cepillo de dientes y elige el más barato o usa durante meses el que se llevó de aquel hotel durante las vacaciones.  Aunque parezca mentira, la diferencia en el cepillado es abismal entre un buen cepillo, y otro del montón.

cepillarse los dientes en la rutina
Lavarse los dientes debería ser incluso más prioritario que hablar por el móvil
  • Lo primero que te aconsejamos es elegir un cepillo de dientes que se adapte a nuestras necesidades. Si sufrimos de encías sensibles, por ejemplo, será mejor buscar uno con cerdas suaves. Si tenemos una muela de juicio a la que no podemos acceder, hay cepillos con cabezales especiales para llegar a esas zonas.
  • No se suele recomendar usar un cepillo con cerdas duras. Aunque existe la idea de que cuanto más duras sean mejor limpiarán, lo cierto es que no es así. Los especialistas aconsejan lavarse los dientes con un cepillo dental de filamentos suaves o medios.
  • El tamaño del cabezal debe ser acorde a nuestra boca para poder moverlo con facilidad y alcanzar incluso las partes más inaccesibles.
  • No importa tanto si es manual o eléctrico. Esto lo dejamos al gusto de cada uno, ya que ambos son eficaces si se usan bien.
  • Lo más importante es que las cerdas estén en buen estado, limpias y que recuerdes cambiar el cepillo o el cabezal cada tres meses, como máximo.
  • También es recomendable sustituirlo si hemos tenido una enfermedad como la gripe o una infección en la zona bucal o de garganta.

Elegir la pasta de dientes y su importancia

En cuanto a la pasta de dientes, básicamente debemos fijarnos que contenga flúor para que ayude a proteger los dientes de las  bacterias y la aparición de caries. El flúor también ayuda a conservar el esmalte dental. También existen pastas para tratar la gingivitis, blanqueadoras, para dientes sensibles, etc…

Pero además de pastas fluoradas, vamos a encontrar una inmensa variedad en el lineal. Hoy en día, el mercado ofrece un producto para cada necesidad:

  • Pasta de dientes blanqueadora: no es que realmente blanquean los dientes sino que eliminan las manchas superficiales a través de compuestos abrasivos. Actúan más que nada con manchas recientes, las antiguas son resistentes y requieren un tratamiento más profundo.
  • Pasta anti sarro: este tipo de dentífrico sirve para prevenir la acumulación de placa dental, que al endurecerse se transforma en sarro. Una vez que ya se ha formado, sólo podremos quitarlo en una consulta con el dentista.
  • Pasta para la sensibilidad dental: cuando el esmalte se debilita o las raíces quedan expuestas es cuando se desarrolla la sensibilidad. La pasta genera una barrera que bloquea las sustancias irritantes para que no lleguen a los nervios.
  • Pasta para proteger las encías: si bien no son un tratamiento en sí mismas, ayudan a limitar el crecimiento de placa que se acumula en la línea de las encías y la infección de los tejidos o enfermedades periodontales.
  • Pasta para aliento fresco: sirven para disimular o mejorar el mal aliento pero no para curar la halitosis.
  • Pasta para niños: tienen la dosis justa de flúor para prevenir el desarrollo de caries y están hechas de sabores atractivos para los niños. La más común es la de fresa.

Respecto a la cantidad de pasta, solemos pensar que cuanto más usemos más limpia y fresca queda la boca, pero lo único que conseguimos es generar espuma.  Al contrario de lo que vemos en la mayoría de los anuncios publicitarios, la cantidad de dentífrico que se recomienda usar es pequeña, algo parecido al tamaño de un guisante.

Cepillarse los dientes sin pasta dentífrica

El rol fundamental de la pasta de dientes es el contenido de flúor, necesario para proteger y reforzar el esmalte. Si bien la mayoría de dentífricos contienen además otros componentes que colaboran a eliminar bacterias, restos de comida e incluso las manchas en los dientes, el flúor es lo que hace al dentífrico un gran aliado. 

Pasta dental con fluor para lavarse los dientes
Lo más importate de la pasta dental es el flúor

No obstante, un gran número de dentistas asegura que no hay problema si elegimos lavarnos los dientes sin pasta. ¿La razón? Lo más importante es la técnica y la duración del cepillado.

En el caso de que por alguna razón no nos guste o no podamos lavarnos la boca con pasta, el flúor puede ser aplicado cuando vayamos al consultorio de un profesional a realizar el chequeo anual y una limpieza bucal intensiva.

¿Cuándo hay que lavarse los dientes?

Es una de las dudas más comúnes: ¿Antes o después de desayunar?, ¿después de cada comida?, ¿con lavarse los dientes dos veces al día ya vale?

Los especialistas coinciden en que lo ideal es cepillarse después de cada comida. Pero teniendo en cuenta el ritmo de vida que llevamos y que se recomienda hacer cuatro comidas al día, hacer cuatro limpiezas al día parece algo imposible.

Frente a esta situación, nos encontramos con diferentes perspectivas entre dentistas. Algunos afirman que si nos cepilláramos al menos dos veces al día de manera correcta sería suficiente para conservar una buena higiene y salud dental.

siempre hay que cepillarse los dientes a la noche
Lavarse los dientes antes de acostarse es determinante

Sin embargo, parece que lo más importante no es cuántas veces nos limpiemos los dientes, sino cuáles son los momentos de aseo que nunca deberíamos olvidar. Cepillarse los dientes por la mañana y por la noche es crucial.

En lo que respecta al cepillado matutino, también hay distintas opiniones. Una parte de los profesionales dice que es indiferente si lo hacemos antes o después de desayunar, pero que lo más importante es esperar una hora después de haber hecho la comida.

Esto se recomienda especialmente si consumimos alimentos o bebidas ácidas, como fruta o zumos por ejemplo, porque la acidez desgasta el esmalte de los dientes y si nos cepillamos enseguida podemos dañar la superficie dentaria.

En general, los consejos de los odontólogos coinciden en que es mejor no dejar pasar demasiado tiempo. No es necesario ir corriendo a buscar el cepillo nada más terminar el ágape, pero tampoco esperar mucho, sobre todo si la comida ha sido baja en ácidos.

Considerando que lo más frecuente es lavarse los dientes solo por la mañana y por la noche, nosotros recomendamos cepillarse después de desayunar para que no pasemos tantas horas sin lavarnos los dientes. Cuando transcurren más de 10 horas, es cuando suelen desarrollarse mayor cantidad de bacterias.

Lo que es innegociable es lavarse los dientes por la noche. Este es el momento de higiene al que le tenemos que prestar más atención.

Mientras dormimos la boca segrega menos saliva, y la saliva es un componente natural fundamental para protejer los dientes.Esto quiere decir que durante la noche se crean condiciones favorables para el desarrollo de bacterias y la aparición de caries.

Limpiarse los dientes y la lengua antes de irse a dormir ayuda a mantener la boca y los dientes protegidos. En los niños es incluso más importante, ya que es común que durante el día consuman alimentos con alto contenido de azúcares.

La limpieza de los dientes en los niños

En este sentido, el rol de los padres es fundamental. Para que un niño desarrolle hábitos saludables, primero debe aprenderlos de los adultos que tiene alrededor. Los más peques suelen aprender gracias a la observación continua y la imitación de conductas.

Pero no es el único factor que influye. También debemos animarles y hacer la práctica de cepillado atractiva para que se interesen por aprenderla. El período entre los 2 y 6 años de edad es determinante para que los niños adopten la costumbre de lavarse los dientes.

Nuestro consejo es lavarse los dientes en familia, junto a los más peques; que ellos no solo normalicen una frecuencia, sino que también nos miren mientras lo hacemos. Pero para eso, es necesario que nosotros nos cepillemos los dientes correctamente en primer lugar.

De acuerdo a un estudio realizado por la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (Sepa) y Colgate,»el 33,6% de los niños se cepilla únicamente las piezas dentales delanteras y el 43, 1% emplea menos de dos minutos»

Probablemente estas cifras traducen en muchos casos, una falta de dedicación de los padres en su rutina de limpieza dental. Incluso si los adultos están transmitiendo un hábito saludable pero el niño no lo incorpora, puede ser que le esté faltando motivación.

Debemos ser creativos y hacer del trabajo de cepillado algo divertido, además de eficiente. Dentistas y psicólogos recomienda algunos métodos que pueden ayudar:

limpieza de dientes niños
Dar ejemplo a los más pequeños y hacer de la tarea de cepillado un juego es crucial
  • Transformar el momento del aseo en un juego
  • Controlar los dos minutos recomendados con un temporizador o alarma
  • Al final del cepillado, premiar la práctica para que el niño se apropie del logro
  • Poner música o una animación que los mantenga entretenidos mientras se limpian los dientes

No olvidemos que además de una rutina adecuada de limpieza de dientes, es necesario visitar al odontólogo como mínimo una vez al año. En este sentido las encuestas tampoco revelan resultados positivos ya que menos del 50% de los niños acude al menos una vez al año al dentista .

¿Comer ciertos alimentos equivale a limpiarse los dientes?

La respuesta es un NO rotundo. Un estudio realizado por el Consejo de Dentistas, arroja datos inquietantes sobre los españoles en caso de no tener cepillo de dientes:

  • Un 41,6% de los encuestados cree que de no contar con un cepillo la mejor opción para limpiarse los dientes es el chicle sin azúcar.
  • El 31% elije comer una manzana.
  • Un 22% opina que lo mejor es enjuagarse la boca con agua.

Aunque no debe constituirse en una técnica de higiene dental por sí misma, el agua es sin duda una opción sana y natural para colaborar a la limpieza de los dientes. Enjuagarse la boca con agua permite eliminar restos de comida.

enjuagarse la boca con agua es importante para lavarse los dientes
El agua es una de las formas naturales que más ayudan a mantener una buena higiene bucal

También encontraremos que se recomiendan algunos alimentos para mantener la dentadura limpia y brillante,entre los cuales se incluyen:

  • Fresas
  • Manzanas
  • Queso
  • Bicarbonato

Como siempre aclaramos, el mejor consejo vendrá de tu dentista. Seguramente no te hará daño probar estas opciones naturales (a no ser que tengas contraindicado alguna de ellas por razones médicas) pero recuerda que deben ser un aliado de cepillarse los dientes, no un sustituto.

No olvides que antes de tomar cualquier decisión debes preguntarle siempre a tu dentista que es lo mejor para ti y para tus niños. Todos tenemos necesidades y condiciones de salud dental distintas, por lo que no aconsejamos seguir ninguna indicación sin consultar antes con un especialista.

 

 

¿Cómo lavarse los dientes? Todo sobre la técnica del cepillado

5 (100%) 2 voto[s]